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Fracturas de Muñeca
  • 06 de Abril de 2018
Fracturas de Muñeca

El antebrazo está constituido por 2 huesos largos: el radio y el cúbito; estos en su extremo distal se articulan con los huesos de la mano, es lo que comúnmente conocemos como la articulación de la muñeca. 

Cuando ocurre una fractura en el extremo distal de estos huesos, más frecuentemente el radio, es lo que denominamos como fractura de muñeca.

Existen diferentes patrones o maneras en las que pueden ocurrir estas fracturas:

• Extra-articulares: el trazo de la fractura no afecta la articulación.
• Articulares: el trazo de la fractura involucra el espacio de una articulación.
• Expuesta: el hueso roto rompe la piel y se expone teniendo contacto con el medio externo (esto condiciona una urgencia quirúrgica).
• Conminuta o multifragmentada: cuando existe múltiples fragmentos del hueso roto.

Es importante saber clasificar el tipo de fractura para determinar el tipo de tratamiento.

¿Cuál es la causa?
Generalmente, una fractura de muñeca ocurre después de una caída sobre el brazo extendido. Aunque hay factores que predisponen a que la probabilidad de que ocurran este tipo de fracturas aumente, como la osteoporosis, estas pueden ocurrir incluso en huesos sanos si la fuerza con la que ocurre la lesión es la suficiente como para que se lleve a cabo.

¿Cuáles son los signos y síntomas?
El principal síntoma que refiere un paciente con fractura de muñeca es el dolor. Puede haber deformidad del hueso si hubo desplazamiento, así como inflamación y limitación para realizar movimientos.

¿Cómo se hace el diagnóstico?
Lo ideal es siempre interrogar primero al paciente para saber exactamente el mecanismo de la lesión, después revisarlo, y ante la sospecha diagnóstica de una fractura, debemos solicitar estudios de gabinete para confirmar o descartar una lesión de este tipo, como podría ser una radiografía simple de muñeca.

¿En qué consiste el tratamiento?
El fundamento del tratamiento de cualquier fractura consiste en acomodar y mantener de la manera más anatómicamente posible los fragmentos óseos hasta que consoliden para que las secuelas funcionales seas mínimas.

Podemos decidir entre el tratamiento quirúrgico o conservador (sin cirugía) con base en la severidad de la fractura. Una fractura incompleta (mal llamada “fisura”), sin desplazamiento o mínimamente angulada, en general que pueda mantenerse estable durante todo el proceso de consolidación, puede manejarse mediante la colocación de un yeso circular.

Al contrario, en las fracturas multifragmentadas, en las que el trazo afecta la articulación, o que no se mantienen estables, así como las fracturas en las que el hueso rompe y sale por la piel, es mejor manejarlas mediante cirugía, ya que las medidas conservadoras pueden no ser suficientes para dar la estabilidad necesaria para restituir la anatomía y función del hueso y la articulación.

El periodo de recuperación variará en cada paciente, ya que siempre cada caso es distinto, sin embargo está descrito que en promedio el periodo de consolidación de estas fracturas puede ser de 6 a 8 semanas, sumando además el periodo que tome rehabilitar para restituir la función de la extremidad.